Y la fiesta comenzó

La verdad yo estaba ansioso desde el día en que compré los boletos, son muchas canciones y muchos los recuerdos que vuelven a la mente con ellas. El viernes por la mañana ya sentía la emoción en mi estómago, así como me sentía en el primer día de escuela después de las vacaciones de verano.

 

Timbiriche

 

 

El lugar (la arena VFG que sigue siendo un caos al salir) como siempre llena de rostros conocidos, increíble pero así es, dos conciertos de más de cinco mil personas cada uno y de todas maneras saludas a dos o tres o ene conocidos.

Fila I asiento 34, la última fila de numerados, cinco amigas acompañándome o yo a ellas es igual. Creo que si me senté más de diez minutos exagero. Poco después de las nueve de la noche la gente empezaba a silbar su adrenalina para solicitar el viaje comprado con antelación. Las luces se apagaron y en las pantallas pudimos ver a Benny solicitándonos un poco de nuestra atención, ahora que ya todos somos adultos, podemos mezclar Timbiriche con una campaña en pro de la donación de orgános, así que Sasha, Alix, Mariana, Erick y Diego nos invitaron a reflexionar al respecto.

Y entonces sí en cuanto se escucharon los primeros acordes el publico explotó y la fiesta comenzó precisamente con esa canción “Y la fiesta comenzó” y “Llegó La Banda“.  La generación X se convirtió en Generación TIMIBIRICHE. Ellos, los timbiriches de arriba del escenario, se encargaron de prometernos que si gritamos fuerte TIMBIRICHE vendrían a salvarnos; nosotros todos los demás timbiriches nos entregamos con cada una de las canciones.

Erick nos pidió más y Guadalajara se lo dio cantando con él “Princesa Tibetana“, Mariana nos recordó que lo vió y que todos sus besos se hicieron cenizas. Después todos morimos lento al escuchar a Diego, Mariana y Alix cantar el último éxito de la banda y ¿quién no ha pedido alguna vez una razón para no morir lento? Yo sí y últimamente más.

El primer recuerdo vuelve de golpe a la cabeza al entrar Sasha al escenario con una crinolina y los primeros diálogos de la puesta en escena de Vaselina y es que yo los fui a ver hace uhmm ya no sé cuantos años al teatro cine REX, resultó que la Sandy de Sasha era tapatía recién avecindada en la capital y Benny les contaba a sus amigos de las niñas guapas que conoció en sus vacaciones de verano. Después Diego nos presumió su auto. Y Erick nos pidió recordar el “Amor Primero”. Los timibiriches del público entonces cantamos “Iremos Juntos” a la misma velocidad que los del escenario.

El viaje siguió, Alix nos recordó que no importa la edad aún sigue siendo difícil el tiempo para amar. Oímos “Soy un Desastre” luego a Benny con “Mamá” que hizo llorar a mis amigas.

Más melancolía con “Hoy tengo que decirte Papá” y una mirada hacia arriba, unos segundos de silencio y recobrar las fuerzas para poder cantar muy fuerte “… voy a crecer a tu gran tamaño y al mundo veré cómo tú, te comprenderé mucho más y mejor y la vida venceré…“ 

Corro, Vuelo, Me Acelero” y la única alusión a la ausente, Sasha y Benny con “Ojos de Miel“, “El Baile del Sapo“, los chicos y “Soy Terrible“, Diego y “Tu y Yo Somos Uno Mismo” enfundado en aquellos míticos pantalones,  “Con Todos Menos Conmigo” y el mensaje instantáneo a los ojos verdes. “La Vida es Mejor Cantando”. Escuchamos también “No me canso de Rockear” y “El Gato Rockanrolero”. Y se despiden y todos queriamos más, la arena completa solicitaba “México”.

Cinco personas en el escenario oscuro y la algarabía vuelve a los presentes, todos hicimos silencio pues los acordes de otro juego, un juego no extraño pero si ajeno a ese momento se alcanzaron a escuchar. Vaya sorpresa que nos tenían preparada, los acordes hablaban de un juego de colores llamado Parchis, interpretado por la corista del espectáculo, para que después entraran los ídolos de los niños de los ochentas a cantar una serie de canciones que nadie esperaba oír: “Las mil y una noches” de Flans, “Tengo roto el corazón” de Kenny y los Eléctricos en voz de Alix, “Barco a Venus” interpretada originalmente por Mecano, en esta ocasión a cargo de Sasha, “Persiana Americana” con Erick,  ”La muralla” de los Enanitos Verdes en voz de Mariana, “Claridad” de Menudo, “Amante Bandido” de Miguel Bosé en voz del ahijado musical Benny y varias más que hicieron del viaje a los años mozos un viaje completo, redondo y no es que Timbiriche no tuviera material para cantarnos y hacernos cantar otras 2 horas  fue sólo, pienso yo, un reconocimiento al ayer.

Sólo entonces el concierto pudo terminar al son de “México” y la promesa de que “… juntos siempre vamos juntos ven a cantar con nosotros siempre todos juntos llegamos para nunca irnos…”

La memoria siguió de largo por unas cuantas horas más, la adrenalina nos cargó a todos y en lo particular estaba feliz, el momento fue mágico.

 

Timbiriche

 

Nota: Gracias a Héctor por las fotos, él sí fue a fila 8.

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1 comentario

  1. moni 31 de Julio de 2007 9:03 pm

    me arrepenti de no ir!!!!!!!!!!!!!!

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